La visión de nuestros fundadores

Doctor Reinaldo Cabrera - Fundador de Fundación CardioinfantilEl sueño de crear en Colombia una institución de la más alta calidad científica y humana que brindara atención, diagnóstico y tratamiento gratuito a la población infantil más vulnerable, se cumplió. La Fundación Cardioinfantil, una entidad privada sin ánimo de lucro, de la mano del doctor Reinaldo Cabrera Polanía, nació en Bogotá en marzo de 1973. El doctor Reinaldo nunca hizo distinciones entre el pobre y el rico; para él todos éramos iguales y desde que realizaba sus estudios de Cardiología en el Instituto de Cardiología de Texas, quiso crear la FCI en Colombia para diagnosticar las complejas patologías de la población infantil.

La primera sede de la Institución fue el Hospital Infantil Universitario de la Misericordia, en donde más de 500 niños con cardiopatías y lesiones reumáticas fueron atendidos durante una década, tiempo en el cual hubo importantes realizaciones como la primera unidad de cuidados intensivos pediátricos, el servicio de cardiología pediátrica y la sala de hemodinamia y diagnóstico radiológico, bajo la dirección del doctor Humberto Varón Acosta.

Además, se realizaron avances en el desarrollo de la cirugía cardiovascular infantil en cabeza del doctor Camilo Cabrera Polanía, hermano del fundador, médico especialista en cirugía cardiovascular y en ese entonces primer Director Ejecutivo de la FCI.

El reto trajo consigo un período de grandes esfuerzos y limitaciones económicas, pero poco a poco, eran más las satisfacciones para quienes estaban comprometidos con esta noble causa.

Doctor Camilo Cabrera - Fundador de Fundación Cardioinfantil
Fue así como, con el gran apoyo de Don Guillermo Ponce de León, uno de los mecenas más grandes de la FCI, el doctor Reinaldo Cabrera empezó a darle alas a su sueño como si el tiempo se acabara, y a finales de 1984 se adquirió en comodato con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar un lote de treinta mil metros cuadrados, ubicado al norte de la capital, donde se inició la construcción de la sede actual de la Fundación Cardioinfantil – Instituto de Cardiología, institución que desde los años noventa trabaja en la prevención, tratamiento y rehabilitación de sus pacientes durante todo el ciclo vital, conservando los postulados y la misión de sus fundadores.

Asistencia

La Fundación Cardioinfantil es una institución privada sin ánimo de lucro, que fue creada por Reinaldo Cabrera Polanía y Camilo Cabrera Polanía en el año 1973. Brindamos atención médica a niños y adultos con enfermedades cardiovasculares y de alta complejidad, ofreciéndoles todo para su corazón bajo un solo techo, con especialidades y subespecialidades como cardiología clínica, cirugía cardiovascular, hemodinamia, electrofisiología, cirugía vascular periférica, cirugía de tórax, trasplantes y todos los servicios necesarios para ofrecer una atención integral en el diagnóstico, tratamiento y recuperación de nuestros pacientes nacionales y de la región, alcanzando los más óptimos resultados. Catalogados como el primer hospital de Bogotá y quinto mejor de Latinoamérica, según el ranking 2018 de la revista América Economía. Somos una de las pocas instituciones colombianas acreditadas internacionalmente por la Joint Commission International y en el año 2015, recibimos el reconocimiento como Hospital Universitario por parte de la Comisión Interestatal para el Talento Humano en Salud, mediante el Acuerdo 00240 con una vigencia de 7 años. En temas de investigación ha evolucionado en los últimos años, recibiendo por parte del Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación – Colciencias el reconocimiento como Centro de Investigaciones que cumple con los parámetros de un instituto de alto nivel.

Solidaridad

Raúl Contreras - Primer paciente social de la Fundación Cardioinfantil

Raúl Contreras – Primer paciente social de la Fundación Cardioinfantil

En el año 1982 los doctores Reinaldo y Camilo Cabrera se enteraron de la mala condición de salud de un pequeño de 12 años procedente de Armero, Tolima. Raúl Contreras Gómez, a quien desde su nacimiento le diagnosticaron una cardiopatía congénita (cianosis y tetralogía de fallot), requería con urgencia una intervención quirúrgica. Este niño, impulsado por su hermano, cuando cursaba cuarto primaria tomó la decisión de escribirle una carta al presidente de la República, en ese entonces el Dr. Belisario Betancourt, en la cual, de manera muy conmovedora, le comentaba su delicada situación de salud.

De manera inmediata el pequeño recibió respuesta. Pocos días después llegó, junto con su mamá, a la Institución que en ese entonces funcionaba provisionalmente, en la carrera 15 con calle 92, en donde tuvo la oportunidad de conocer unas manos amigas que le salvarían la vida. El 25 de abril de 1982, Raúl recibió una exitosa intervención quirúrgica que le permitió volver a su casa e iniciar una nueva vida.

Ya son 22 años en los cuales un equipo de cardiólogos, pediatras, trabajadoras sociales y voluntarios de la Institución, han viajado a buscar en toda la geografía colombiana a esos pequeños que necesitan una mano amiga, que les brinde atención médica de calidad y se encargue de sus corazones. Las brigadas de diagnóstico de la Fundación Cardioinfantil llegan anualmente en promedio a doce departamentos, impactando no solo las capitales de estos sino las ciudades, municipios, veredas y corregimiento aledaños a estos lugares. Su agradecimiento hacia los médicos y voluntarios de la Institución fue inmenso, ya que de no haber sido por el buen corazón, labor y obra de los doctores Cabrera, quienes lo operaron, gratuitamente, este pequeño, probablemente, no hubiera sobrevivido. Este primer paciente fue la razón principal que motivó al equipo a seguir adelante con este acto de buena fé y gran compromiso de responsabilidad. La lista que conformaban los niños de escasos recursos que necesitaban recibir una cirugía, empezó a crecer semana tras semana. Fue así como el doctor Reinaldo le pidió a su gran amigo, Fabio Hencker, quien había sido compañero de trabajo en una de las compañías más importantes del país y acababa de pensionarse, que se uniera como voluntario a la FCI e hiciera parte de esta labor social. Él, sin pensarlo, se fue vinculando al proyecto y con el paso del tiempo asumió la tarea de organizar y coordinar lo que desde ese entonces se consolidó como el Programa Social “Regale una Vida”.

Ya son 22 años en los cuales un equipo de cardiólogos, pediatras, trabajadoras sociales y voluntarios de la Institución, han viajado a buscar en toda la geografía colombiana a esos pequeños que necesitan una mano amiga, que les brinde atención médica de calidad y se encargue de sus corazones. Las brigadas de diagnóstico de la Fundación Cardioinfantil llegan anualmente en promedio a doce departamentos, impactando no solo las capitales de estos sino las ciudades, municipios, veredas y corregimiento aledaños a estos lugares.

Gracias a los aliados de la Fundación Cardioinfantil en cada una de estas ciudades, quienes nos han brindado un apoyo vital para hacer posible la logística de las brigadas y al apoyo de los donantes, personas naturales o empresas, hemos obtenido los recursos necesarios para diagnosticar a más de 30.000 niños de escasos recursos, brindándole tratamiento médico gratuito y una segunda oportunidad de vida a quienes por su condición médica lo han necesitado.

Docencia

Firma primer convenio Universidad del Rosario y Fundación CardioinfantilHace 20 años, en 1996, los doctores Mario Suárez Melo, Rector de la Universidad del Rosario; Alfonso Tribin Ferro, Decano de la Facultad de Medicina y el Doctor Reinaldo Cabrera Polanía, entonces Director de la Fundación Cardioinfantil, decidieron trasladar la rotación de los estudiantes de postgrado de la Facultad de Medicina de la Universidad El Rosario a nuestra Institución, ante un momento de crisis en temas de práctica hospitalaria y ante el infortunado cierre del Hospital Pediátrico Lonrencita Villegas de Santos.

Hoy dos décadas después de este comienzo, el legado del Doctor Reinaldo sigue vivo en la Fundación Cardioinfantil. A la fecha contamos con 19 convenios de docencia y servicio (12 con universidades de Bogotá y 7 con otras universidades de distintas regiones del país). 19 programas de postgrado en Medicina con la Universidad del Rosario, 5 programas de postgrado en Medicina y Enfermería con la Universidad de La Sabana, 3 programas de postgrado en Medicina con la Universidad El Bosque y un acuerdo de exclusividad con la Universidad del Rosario para programas de pregrado del área de la salud. En el 2015 recibimos la acreditación como Hospital Universitario por parte de los Ministerios de Educación y Salud y Protección Social, lo que para la Institución significa la mejor recompensa, fruto del trabajo del grupo de nuestro compromiso de ofrecer servicios clínicos de calidad, sobresalir en la atención médica y desarrollar una excelente formación médica en nuestros estudiantes. Esta distinción, que únicamente la tenían en ese momento 7 hospitales en el país, nos fue otorgada después de demostrar que cumplimos con todos los requisitos necesarios para merecer una de las certificaciones nacionales más importantes en el sector, la cual incluye, entre otros factores, exigencias en el ámbito organizacional y misional, eficacia en la atención, tecnología y personal idóneo, capital humano, cumplimiento de indicadores de procesos, convenios de docencia y programas de educación continuada de la Institución.

Mantenemos vigentes los convenios que tenemos con hospitales internacionales como:

  • Cleveland Clinic
  • Children’s Hospital Pittsburgh
  • Texas Cardiac Arrhythmia
  • Children’s Hospital Boston

Investigación

En cumplimiento con uno de nuestros pilares institucionales, en 1992 la Fundación Cardioinfantil inauguró el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos Lleras Restrepo. Inicialmente se trabajó en válvulas cardiacas y se firmó un convenio con la Universidad de los Andes por medio de su departamento de bioingeniería.

Al principio se formaron grupos de investigación pequeños y cada uno de estos hacía esfuerzos de financiación.

En el año 2000 se crearon los primeros comités de Ética de Investigación Clínica y Animal, aprobados por el Ministerio de Salud, los cuales multiplicaron sus esfuerzos para coadyuvar en la solución de problemas científicos y administrativos. En el período de 2000 al 2002 el Comité de ética aprobó 32 proyectos de investigación, de los cuales algunos recibieron el Premio Colciencias. El 43% de estos correspondía a intervención clínica – en su mayoría de cardiología y el 29% experimentación en vivo.

El campo investigativo tomó tanta fuerza que a principio de 2002 se vio la necesidad de crear un Departamento de Investigaciones para trazar políticas, fijar reglamentos y coordinar las actividades. Fijar normas claras para la labor investigativa, continuar desarrollando investigación clínica, incrementar la investigación básica mediante convenios con universidades, subsanar las carencias de logística en epidemiología y estadística y en general, operar como centro de costos y gestor de recursos para apoyar la investigación y su respectiva divulgación fueron los objetivos de este Departamento. En 2014, nuestro Departamento de Investigaciones recibió por primera vez el reconocimiento como Centro de Investigaciones, otorgado por el Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación – Colciencias. En el 2017 iniciamos el proceso para re-certificarnos ante Colciencias, y en el 2018 recibimos con gran felicidad nuevamente este reconocimiento por otros cinco años.

Hoy somos parte de los 72 actores de Colombia que cuentan con ese estatus, y además hemos trabajado por continuar sobresaliendo entre las 16 de estas organizaciones que pertenecen al sector salud. Este proceso no solo nos reconoce como centro de investigación, sino que nos ha permitido dar una mayor visibilidad dentro de la comunidad científica y tener la oportunidad de articularnos de manera transdisciplinaria con los otros actores del sistema.

Nuestras líneas de investigación trabajan en diferentes temas: el tratamiento de enfermedades cardiovasculares y de alta complejidad, minimizar los riesgos de los pacientes en las cirugías, minimizar el riesgo de infecciones y otras complicaciones, rehabilitación, salud cardiovascular, bioingeniería, investigación en nuevos dispositivos y medicamentos cardiovasculares, analizar estrategias más efectivas y con menor costo, entre otras áreas y campos de acción.

Ser reconocidos por Colciencias también nos ha permitido participar de los diferentes instrumentos de financiación de Colciencias y del Gobierno Nacional, e incluso formular proyectos para ser financiados por el Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sistema General de Regalías.