May 18, 2020
Compartir:

Precisamente, cuando el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud declara el 2020 como el año de la Enfermería, con el fin de develar su importancia en el cuidado de la salud poblacional y en los sistemas de salud a nivel mundial, se presenta un gran reto para enfermería y otros profesionales y trabajadores en salud, como el de confrontar el brote epidémico por la COVID-19. El creciente número de casos en el mundo y en Colombia ha sido acompañado por una acción de salud pública sin precedentes en el mundo, con el aislamiento de ciudades y países con el fin de mitigar su expansión en la medida que se avanza en la búsqueda de un tratamiento eficaz para su detención.

El reto para Enfermería de la Fundación Cardioinfantil-IC, en nuestro año, ha sido el de actuar en consecuencia enfrentando lo que ha sido catalogada por la OMS como una emergencia en salud pública que requiere del trabajo en equipos sólidos, con capacidad de liderazgo, multidisciplinarios, en la implementación de medidas preventivas de contención de seguridad (de trabajadores, pacientes y familias) y de tratamiento basadas en la mejor y actualizada evidencia científica con el fin de prevenir el aumento de la infección, las complicaciones y la muerte. Esto aunado a la situación dinámica, volátil y compleja del sector salud en nuestro país.

Debido a la alta infectividad y patogenicidad de la enfermedad (neumonía que avanza a Síndrome de Dificultad Respiratoria Aguda [SDRA], y falla multiorgánica) y la alta tasa de mortalidad de los pacientes gravemente afectados, el cuidado de enfermería de pacientes con COVID-19 es extremadamente difícil y requiere altos estándares.

La respuesta a este problema ha requerido la implementación rápida de guías para el cuidado de enfermería de pacientes con diagnóstico no confirmado (sospecho) y confirmados con la COVID-19, en todos los niveles de atención como urgencias, hospitalización y en unidades de cuidados intensivos. Aunque la respuesta es urgente, cada decisión sobre el cuidado se enmarca en la definición del rol profesional el cual está definido y establecido desde 2018 en nuestro Modelo de Práctica Institucional.

Figura 1. Modelo de Práctica de Enfermería de la Fundación Cardioinfantil-IC

 

Este modelo define nuestro rol fundamental en la atención y continuidad del cuidado de los pacientes teniendo en cuenta sus componentes esenciales como la relación enfermera–sujeto-familia de cuidado, el logro de las metas de cuidado del sujeto y el ambiente adecuado de cuidado.

Un segundo reto ha sido el de mantener la continuidad en la implementación del Modelo de Práctica, integrando sus elementos en el denominado Plan de Atención de Enfermería (PAE). Este está basado en las necesidades individuales de los pacientes, e incluye un consenso de cuidados (Guías y Protocolos) los cuales han sido reforzados para su aplicación hospitalaria durante la pandemia, sin desviarlos de los lineamientos fundamentales de seguridad del paciente.

La planeación de intervenciones en la FCI inicia con el aseguramiento del personal en términos de medidas de protección, un tercer reto para la calidad de cuidados de Enfermería. Estas medidas aplican al cuidado de pacientes sospechosos, con condición clínica crítica o severa, indicando lineamientos específicos y estrictos sobre los niveles de protección del personal acorde con la severidad de cada paciente. Al brindar atención a estos pacientes, las enfermeras deben implementar estrictamente medidas de protección personal. Incluye medidas de nivel Ⅱ de protección las cuales deben adoptarse cuando se trabaja en salas de aislamiento, y de nivel III de protección las cuales deben adoptarse al realizar procedimientos que pueden producir aerosoles (por ejemplo, aspiración de esputo, intubación traqueal, ventilación no invasiva, traqueotomía, reanimación cardiopulmonar, etc.).

Con el fin de adoptar medidas de protección por parte del profesional y sus auxiliares a cargo, se hace indispensable la revisión de la historia clínica de los pacientes asignados al cuidado, con el fin de identificar el estado del diagnóstico, antecedentes epidemiológicos relevantes para el cuidado, pronóstico y las indicaciones para su tratamiento. Este reto se relaciona con la educación continua sobre COVID-19 e intervenciones aplicadas en el cuidado directo de pacientes. Debe seguir de una valoración física inicia la cual debe, en líneas generales incluir los elementos fundamentales.

Durante el tratamiento de pacientes COVID-19 el Modelo de Cuidado de Enfermería relaciona los cuidados especiales, esenciales y basados en evidencia en entornos de cuidado críticos. El entrenamiento en medidas de seguridad, prevención de infección y COVID-19 han sido básicos en la preparación del personal. Estas intervenciones aplican a múltiples problemas que presentan estos pacientes y los realizan enfermeras durante el cuidado directo (primera línea de atención) durante las 24 horas del día. El cuidado directo de enfermería hora por hora requiere no solo de conocimientos relacionados con las características clínicas, evolución tratamiento, sino también sobre los cuidados específicos y signos de mejoría o mal pronóstico. La responsabilidad de cada enfermera requiere de alta atención y concentración en cada proceso con el fin de prevenir el riesgo de contagio o resultados críticos en los pacientes. Estas intervenciones van relacionadas con los siguientes objetivos:

· En primer lugar, aliviar la disnea y la hipoxemia: proporcionando una óptima oxigeno terapia indicada controlando cambios críticos de deterioro identificados en la oximetría, estado de conciencia, y presencia de tos, esputo, opresión en el pecho, disnea y cianosis. Análisis de gases en sangre arterial para reconocer oportunamente cualquier deterioro y ajustar las estrategias de oxigenoterapia o tomar medidas de respuesta urgente. Asistencia durante la intubación endotraqueal y cuidados posteriores con el tubo endotraqueal y prácticas de cuidado e higiene oral para pacientes ventilados y no ventilados. Succión de tubo endotraqueal o de traqueotomía. Aplicar y evaluar eficacia de la terapia de pronación y prevención de complicaciones como úlceras en piel.

· Administrar medicamentos atendiendo órdenes médicas teniendo en cuenta todos los aspectos de seguridad con el paciente en su administración, y observar presencia de complicaciones, reacciones alérgicas.

· Evaluar la fiebre y controlarla acorde con las indicaciones médicas.

· Evaluar la necesidad de catéteres y selección efectiva acorde con la necesidad de tratamiento. Prevenir complicaciones asociadas a la inserción y manejo como infección, acorde con la guía de cuidado institucional.

· Advertir signos tempranos de delirio en pacientes aislado o en cuidados intensivos y proporcionar manejo adecuado.

· Insertar catéteres arteriales y/o venosos, cuidado, mantenimiento y retiro de los mismos. Evaluar, verificar, y realizar el cálculo de dosis de medicamentos y administrar infusiones intravenosas continuas.

· Toma de electrocardiograma y evaluación de arritmias asociadas a problemas cardiovasculares de la COVID -19.

· Evaluar el cambio de sistemas de transductor de presión simple.

· Prevenir y controlar infecciones adquiridas en el hospital especialmente dirigida a pacientes con COVID-19.

· Realizar cuidados específicos con el tratamiento de remplazo renal continuo.

Es de gran relevancia la gestión que enfermería desarrolla para garantizar un entorno seguro para los pacientes y para su equipo de trabajo, a pesar de existir tensiones que surgen con el manejo de una enfermedad con limitaciones en la eficacia de su tratamiento y pronóstico. Nuestra función acorde con nuestro Modelo de Práctica se basa en la gestión del conocimiento, habilidades, y competencias de nuestros colegas y colaboradores al tiempo que integramos nuestro cuidado acorde con las necesidades y valores de nuestros pacientes y sus familiares.

Un reto final se relaciona con la capacidad de los profesionales en la atención y cubrimiento de las necesidades de cada paciente y su familia. El logro de un cuidado humanizado, valora a cada individuo holísticamente identificando los diferentes aspectos alterados en una persona y su familia, quienes enfrentan una enfermedad incierta, la soledad del aislamiento, los temores y preocupaciones que le producen estar lejos de casa, y lejos de sus seres queridos. En el caso de la COVID-19, Enfermería enfrenta los mismos problemas de sus pacientes, pero desde su rol de cuidador, compartiendo el mismo aislamiento, el riesgo y la incertidumbre frente al COVID-19, pero debe asumir el reto de proporciona un cuidado integral con objetivos claramente definidos: “Recuperar la salud de sus pacientes”.

De esta manera Enfermería de FCI-IC continúa con la humanización del cuidado y la participación en los equipos interdisciplinarios para el logro de resultados colectivos en la atención de nuestros pacientes en medio de esta emergencia sanitaria que le impone desafíos a cada profesional de salud.

 

Referencias: 1. https://www.who.int/es/news-room/campaigns/year-of-the-nurse-and-the-midwife-2020

2. Instructivo de Atención de Paciente por Enfermería. Código: M-03-01-A-306

3. Manual para la prevención y tratamiento de COVID-19. 2020