Cardiología, Reconocimientos October 17, 2019
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La visión de la Fundación Cardioinfantil siempre ha sido clara: “Ser para el 2020 líderes reconocidos a nivel nacional e internacional por ofrecer el mejor y más eficiente cuidado en medicina cardiovascular y de alta complejidad para el paciente y su familia con excelencia clínica, atención humanizada y compasiva, segura, transparente y recomendable con el mejor talento humano y tecnología de punta, generando conocimiento y garantizando sostenibilidad.”

Hoy nos acercamos más a esta meta de generación de conocimiento con el reciente reconocimiento hecho a los programas de Especialización en Cardiología, Pediatría, Cuidado Intensivo Pediátrico, Medicina Interna y Nefrología de la Universidad del Rosario – Fundación Cardioinfantil con la Acreditación de Alta Calidad por parte del Ministerio de Educación Nacional. Este logro nos llena de orgullo y reafirma nuestra dedicación al estudio, la investigación y el compromiso con la formación de nuevas generaciones de especialistas en estos campos de la medicina; una labor que ha sido parte de la esencia de ambas instituciones desde que iniciamos este trabajo conjunto, alcanzando óptimos resultados que impactan positivamente en la consolidación de un mejor sector salud.

En conjunto con nuestra misión, cuatro pilares soportan nuestra estrategia institucional: la solidaridad, la asistencia, la investigación y la docencia; sin duda, estos pilares se ven hoy reconocidos por esta Acreditación de Alta Calidad. La solidaridad con nuestros pares, que entran en el mundo de la medicina guiados por profesionales de la salud de la Fundación Cardioinfantil. La asistencia médica de alta calidad, que en gran parte se sostiene en los residentes y estudiantes quienes reciben una educación de excelencia encaminada a formar el mejor talento humano. La investigación que se requiere siempre en el campo del aprendizaje y más aún, en el área de la medicina, donde una permanente actualización es indispensable. Por último, y de manera más evidente, el pilar de la docencia, que hoy recibe directamente el prestigio de la acreditación por su excelencia.

Además de continuar este camino hacia la visión que tenemos del hospital, y de solidificar los cuatro pilares que lo sostienen, contribuimos a cumplir uno de nuestros objetivos estratégicos: formar, atraer y retener el mejor talento humano, médico y administrativo. Un ejemplo de esto lo encontramos en el Dr. Fernando Marín y en la Dra. Claudia Jaimes, quienes egresaron del programa de especialización en Cardiología y, actualmente, forman a las nuevas generaciones de cardiólogos.

“Tras haber conocido la inspiración académica y la inspiración de los pioneros de la Fundación Cardioinfantil, puedo ver que seguimos como institución con el objetivo de ser referentes auténticos en la visión educativa y asistencial, creando imagen propia, con una filosofía institucional de transparencia y toma de decisiones basadas en nuestra experiencia.”, comparte el Dr. Marín.

Algo crucial para la consolidación de los programas de especialización es la satisfacción de los egresados, en este caso un promedio de 4,3 sobre 5; un indicador que ha estado en crecimiento durante los últimos tres años, reflejando el progreso que hoy se ve reconocido oficialmente.

Pero esto no solo nos llena de orgullo, sino que además nos ayuda a encaminarnos a aquello por lo que somos reconocidos: la proyección social que tenemos como fundación. Este programa educativo fortalece las actividades de promoción y prevención, a través de nuestras unidades de rehabilitación cardiaca, unidad de falla cardiaca y otros servicios que contribuyen al bienestar de aquellos pacientes que dependen de los programas del Departamento de Cardiología para mejorar su calidad de vida.

Nuestro foco en medicina cardiovascular, y en particular la cardiopediatría, también se ha beneficiado en gran manera por la interdisciplinariedad. El Dr. Jaime Céspedes, director del Hospital Pediátrico, describe este procesos con el ejemplo de la forma en que la especialización en pediatría ha contribuido a mejores desenlaces en niños cardiópatas, al mismo tiempo que los residentes han ampliado su visión al exponerse a la interacción de especialistas “Desde el inicio de nuestro Hospital Pediátrico y del programa de formación en Pediatría, teniendo en cuenta la visión del Dr. Cabrera, hemos considerado que el líder del tratamiento de los pacientes pediátricos debe ser un pediatra, incluso cuando es un niño con cardiopatía, en cuyo caso el trabajo interdisciplinario con el cardiólogo pediatra y el cirujano cardiovascular es esencial.

La excelencia académica, fundamentada en el plan de estudios, se potencia con tres dimensiones complementarias: la extensión internacional, la educación continuada y la investigación. La primera se sostiene a través de la interacción constante con entidades de referencia en otros países; esto se ha consolidado por medio de convenios y colaboraciones con Cleveland Clinic, Boston Children’s Hospital, Texas Cardiac Arrhythmia y el Children’s Hospital of Pittsburgh. De esta manera se facilita la internacionalización como un aspecto prioritario: la generación de oportunidades en entidades del exterior para extensión, fellowships y posgrados que complementan el alcance de este programa de especialización.

La educación continuada se compone de congresos y simposios de talla internacional, como el Congreso “Desde el Corazón de la Medicina Interna” (7 ediciones), el Congreso de Actualización en Medicina Cardiovascular con Cleveland Clinic (8 ediciones) y el Simposio Internacional de Cardiopatías Congénitas (3 ediciones), así como de Grand Rounds que permiten a los estudiantes beneficiarse de enfoques intensivos en temas especializados. De la misma manera, con más de 130 charlas al año, tres veces por semana, se generan verdaderos espacios de conversación y actualización.

Es importante resaltar que este logro se debe a una trayectoria de 20 años de consolidación de nuestro departamento de Educación Médica y al departamento de Investigaciones, los cuales a través de hitos como la certificación ISO 9000 en el año 2004, el primer Registro Calificado en el año 2008, el reconocimiento como Hospital Universitario en el año 2015 y como Centro de Investigaciones avalado por Colciencias en el año 2017, sentaron las bases y bloques de desarrollo para una docencia integral, de alta calidad científica e investigativa.

En la Fundación Cardioinfantil extendemos nuestras felicitaciones y agradecimientos a todos los médicos, docentes y personal administrativo que con su esfuerzo y dedicación contribuyeron a este logro, y por supuesto, extendemos este mismo entusiasmo a la Universidad del Rosario, una institución con quien compartimos el trabajo diario, la búsqueda de la excelencia y la visión de lo que esperamos sean nuestros futuros profesionales médicos en Colombia.